domingo, 4 de julio de 2010

El Sastrecillo

Parece que a cada paso que doy mi pasado da dos, para ponerse siempre frente a mi, en la parada de camión me reconozco apoyándome en el poste del mismo modo que hace quince años, canas más, kilos menos. Pero sigo siendo yo bajo la lluvia con los ojos empañados por dentro, y el paso firme de quin no sabe a donde va pero quiere llegar pronto. Mi padre me enseñó a caminar así, durante una época traté de que mis pasos fuaran tan largos como los suyos, hasta que el tiempo logró que fueran mas largos por simple crecimiento adolescente, no tardé en darme cuenta de que todos modos nunca le alcanzaría porque el ya habia caminado mucho más que yo, y por otras veredas.

Así me encuentro hoy con mi historia pequeñita e incómoda caminando por la interminable subida que me lleva al museo, El camión que esperé por cinco eternos minutos me dejaría ahí en menos de cinco minutos, pero la impaciencia me gana y sigo caminando, a sabiendas de que en cuanto voltee pasará y recogerá pasajeros un poco más holgazanes que yo, o mas pacientes

No sé porque digo que mi historia es pequeñita, si me ha tomado toda la vida írmela formando, llena de desiciones poco inteligentes y afortunadísimas casualidades, esas casualidads en las que juro no creer y sin embargo se suceden con ánimo de corregir mi incredulidad. Con ella a cuestas me protejo a veces de lo que esta por venir pensando neciamente "No estoy listo, no me ha preparado la vida para esto". Pero eso no le importa a la vida, ni a la mía ni ala de nadie más. Solo importa lo que va a pasar hoy y que con el simple esfuerzo de salir de casa esta mañana me dispongo a que suceda, lo que elijo y lo que simplemente, da igual.

Porque no importa mi historia, es como aquella trama del cuento, donde el pastorcillo, el sastre, el simple grumete o lo que sea, se enfrenta al gigante, al dragón o la tempestad y no se le ofrece la opurtunidad de volver a la universidad a estudiar un curso intensivo( "Combate dracónico", "Gigantes y otras especie megamórficas", "Navegación de galeones sin instrumentos"). Simplemente esta ahí y tiene que vérselas con lo el destino le depare.

A veces preferiría al dragón, es más romántico haber vencido al terrible mounstro de fauces flameantes, aunque de los que mueren en el intento nadie cuenta la historia

Pero siempre hay un tesoro, el chiste está en saberlo encontrar

Yo espero encontrarte a ti, no al dragón, y que no te importe mi historia si no la que podemos escribir juntos.(Pablo Perro)

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